Baterías para placas solares: ¿merece la pena instalarlas?

Una batería permite guardar la energía solar que sobra durante el día para usarla por la noche. Suena perfecto, pero también encarece mucho la instalación. ¿Compensa? La respuesta depende sobre todo de cómo y cuándo consumes.
Cómo funciona una batería solar
Durante el día, cuando los paneles producen más de lo que consume la casa, el excedente carga la batería en lugar de ir a la red. Al anochecer, la batería se descarga para alimentar la vivienda. Solo cuando está vacía vuelves a tomar energía de la red.
Para conectarla necesitas un inversor híbrido o un inversor específico para baterías. Si tienes pensado añadirla más adelante, conviene instalar desde el principio un inversor híbrido.
Tipos de baterías
- Litio-ferrofosfato (LFP): las más utilizadas hoy en viviendas. Seguras, duraderas (habitualmente más de 6.000 ciclos) y sin mantenimiento.
- Otras químicas de litio: más compactas, pero en general con menos ciclos de vida.
- Plomo-ácido: baratas pero pesadas, con poca vida útil y mantenimiento. Casi en desuso para viviendas conectadas a red.
Cuánto cuesta
El precio instalado de una batería doméstica de litio suele estar entre 500 y 900 € por kWh de capacidad útil. Una batería de 5 kWh puede costar entre 3.000 y 4.500 €, y una de 10 kWh, entre 5.000 y 8.000 €, aunque los precios han ido bajando.
Cuándo SÍ merece la pena
- Consumes mucho por la tarde y la noche (familias que están fuera durante el día).
- Tu comercializadora te compensa los excedentes a un precio muy bajo.
- Vives en una zona con cortes de suministro y quieres respaldo (comprueba que la batería tenga función de backup).
- Tu vivienda está aislada, sin conexión a red.
Cuándo NO merece la pena (todavía)
- Ya consumes gran parte de tu producción durante el día (teletrabajo, aparatos programados).
- Tienes una buena compensación de excedentes o una batería virtual ventajosa.
- Tu presupuesto es limitado: es más rentable invertir primero en más paneles bien aprovechados.
Cómo dimensionarla
Una regla práctica: la capacidad útil debería cubrir aproximadamente tu consumo nocturno medio. Si por la noche gastas unos 5 kWh, una batería de 5-7 kWh es suficiente. Una batería demasiado grande pasará gran parte del año sin llenarse, sobre todo en invierno.