Cómo funciona el autoconsumo solar: guía para principiantes

El autoconsumo solar consiste en producir tu propia electricidad con paneles fotovoltaicos y consumirla en el mismo lugar donde se genera. Es una de las formas más eficaces de reducir la factura de la luz y, a la vez, de reducir emisiones. Te explicamos cómo funciona paso a paso.
Del sol al enchufe en cuatro pasos
- Los paneles captan la luz. Están formados por células de silicio que, al recibir luz solar, generan corriente continua gracias al efecto fotovoltaico.
- El inversor la transforma. Tu casa funciona con corriente alterna, así que el inversor convierte la energía de los paneles para que puedas usarla.
- Tu casa la consume primero. La electricidad solar se usa automáticamente en los aparatos que estén funcionando en ese momento. No tienes que hacer nada.
- Lo que sobra va a la red (o a una batería). Si produces más de lo que consumes, el excedente se vierte a la red eléctrica, donde te lo pueden compensar, o se almacena en una batería.
Por la noche, o cuando los paneles no producen suficiente, tomas electricidad de la red como siempre. El cambio es automático y no notarás ningún corte.
Componentes de una instalación
- Paneles solares: hoy los más habituales son monocristalinos de entre 400 y 500 W cada uno.
- Inversor: el «cerebro» de la instalación. Puede ser de string (uno para todos los paneles), microinversores (uno por panel) o híbrido (preparado para baterías).
- Estructura de soporte adaptada a tu tejado.
- Protecciones y cableado.
- Medidor de consumo para que el inversor sepa cuánta energía necesita la casa.
- Batería (opcional).
Tipos de autoconsumo
Sin excedentes
La instalación tiene un sistema antivertido que impide enviar energía a la red. Los trámites son más sencillos, pero desaprovechas la energía sobrante si no tienes batería.
Con excedentes acogido a compensación
Es la modalidad más habitual en viviendas. La energía que viertes a la red se descuenta de tu factura cada mes. Lo explicamos en detalle en cómo funciona la compensación de excedentes.
Con excedentes no acogido a compensación
Vendes la energía sobrante en el mercado eléctrico. Implica más trámites y obligaciones fiscales, por lo que se usa sobre todo en instalaciones grandes.
Autoconsumo colectivo
Varios vecinos comparten una misma instalación, por ejemplo en la cubierta de un edificio, y se reparten la energía según unos coeficientes acordados. Es la solución para quienes viven en un piso.
¿Mi casa es apta?
Estos son los factores que más influyen:
- Orientación: la ideal en España es sur, pero este y oeste también funcionan bien, con algo menos de producción.
- Sombras: chimeneas, árboles o edificios cercanos reducen el rendimiento.
- Espacio: cada panel ocupa unos 2 m². Para 3 kWp necesitarás unos 12-15 m².
- Estado del tejado: si hay que rehabilitarlo, hazlo antes de instalar.